Tengo que reconocer que no sé mantenerme, que me cuesta limitarme, autoconfesarme, deshacerme, y no desgastarme.
Honestamente no sé lo que quiero, me he dudado tantas veces que hasta
mis propios fantasmas escapan de mi, que puede que tenga tantos miedos
porque yo les doy de comer y yo que sabré sobre teorías frías de noches
ausentes y toda esa mierda que ya no se nos escurre cuando (no) nos
vemos.
Yo que sé ya, podríamos vivir en la cuerda floja lo que nos quede de vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario