Somos la que tiene miedo a salir de casa sola, pero también
la que tiene miedo a entrar, la que sufre su agonía en silencio y la que se
atreve a plantar cara, somos la “nena”, la “guapa”, la “zorra”, la “puta”, a la
que no le gustan tus piropos de mierda, somos la que cierra el portal aliviada,
y a la que mataron en la entrada de su edificio, somos cada mujer violada, cada
mujer asesinada, cada víctima de un sistema que no nos quiere fuertes, que no
nos quiere vivas.
Somos la innegable lucha de todas las que murieron por
dejarnos un legado mejor, y de todas las que asesinan, si, asesinan, porque no
se mueren solas.
Pero también somos el niño al que no le dejan jugar con una Barbie,
el “marica”, el que no se atreve a llorar delante de nadie, somos el hombre al
que le dicen “como dejas que tu mujer te haga eso”, y somos, por supuesto, las
mujeres a las que dan la custodia de sus hijos porque asumen que nuestro coño y
nuestro pecho, por gracia divina, nos dota de mayor capacidad.
Somos cada ley que nos maltrata, cada paso que nos impiden
dar, cada número que ellos anotan en sus estadísticas, pero somos personas, y
tenemos nombre, y apellidos; somos cada puñetazo, cada patada, cada insulto,
cada puñalada, somos todas, y somos juntas, somos, repito, la sangre que aún
arde, las nietas de las brujas, la lucha ante vuestra impasividad.
En pleno siglo XXI y todavía.
Ni una menos, ni una más.
me encanta. Un texto perfecto que habla de la imperfección humana.
ResponderEliminarCreo que esto te puede gustar https://www.youtube.com/watch?v=dkTfqqHgPCc
Precioso! Muchas gracias por el descubrimiento!
Eliminar👌💘
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