lunes, 19 de junio de 2017

#NiUnaMenos

La sangre que ardía con las brujas que quemasteis todavía arde en nuestras venas, y late. Somos las nietas de las que quedaron con vida y hemos venido a seguir luchando.
Somos la que tiene miedo a salir de casa sola, pero también la que tiene miedo a entrar, la que sufre su agonía en silencio y la que se atreve a plantar cara, somos la “nena”, la “guapa”, la “zorra”, la “puta”, a la que no le gustan tus piropos de mierda, somos la que cierra el portal aliviada, y a la que mataron en la entrada de su edificio, somos cada mujer violada, cada mujer asesinada, cada víctima de un sistema que no nos quiere fuertes, que no nos quiere vivas.
Somos la innegable lucha de todas las que murieron por dejarnos un legado mejor, y de todas las que asesinan, si, asesinan, porque no se mueren solas.
Pero también somos el niño al que no le dejan jugar con una Barbie, el “marica”, el que no se atreve a llorar delante de nadie, somos el hombre al que le dicen “como dejas que tu mujer te haga eso”, y somos, por supuesto, las mujeres a las que dan la custodia de sus hijos porque asumen que nuestro coño y nuestro pecho, por gracia divina, nos dota de mayor capacidad.
Somos cada ley que nos maltrata, cada paso que nos impiden dar, cada número que ellos anotan en sus estadísticas, pero somos personas, y tenemos nombre, y apellidos; somos cada puñetazo, cada patada, cada insulto, cada puñalada, somos todas, y somos juntas, somos, repito, la sangre que aún arde, las nietas de las brujas, la lucha ante vuestra impasividad. 

En pleno siglo XXI y todavía.

Ni una menos, ni una más.

3 comentarios:

  1. me encanta. Un texto perfecto que habla de la imperfección humana.

    Creo que esto te puede gustar https://www.youtube.com/watch?v=dkTfqqHgPCc

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